No veo el fin de esta caÃda voluntaria, es como si la luz temiese a la cavidad conforme me adentro en ella. Siento pánico por momentos, me siento engullido por las sombras, vacÃas que envuelven sin acompañar, como si estuvieras en medio de un tumulto silencioso, en donde todo el mundo sabe a donde se dirige, excepto tú…
Por fin he aterrizado, cuando comenzé este viaje sólo sabÃa donde no querÃa estar, pero no adonde ir, simplemente salté. No fue algo racional sino un instinto animal, no sabrÃa decir cual, quizá la supervivencia, pero la supervivencia de mi verdadero yo…
La caÃda me ha dejado en un lugar desconocido, bonito y aterrador a la par. Miró a la izquierda, después giro mi cabeza hacia el otro lado, y no veo nada. Una llanura por explorar, un calor intenso que me genera sudores intermitentes, aplacados por los escalofrÃos provocados por leves brisas que peinan el calor. No sé a donde voy, pero sé que me queda un largo camino. Comienzo a andar…
A lo lejos comienzo a vislumbrar formas que se mueven, miro a mi derecha, y creo ver personas, sÃ, son personas que caminan en mi misma dirección, o al menos eso creo.
Después de un rato caminando, un poco más animado porque sabÃa que no era el único que estaba haciendo el camino, llego a la cima de una pequeña montaña, donde descubro algo sorprendente. No sabrÃa describir lo que allà vi, pero desde aquel mismo momento tomé la decisión de caminar hacia aquello que no dejaba de llamarme.
Pronto me di cuenta que no era el único que se dirigÃa hacia allÃ. Noté que algunos no caminaban en lÃnea recta, en principio pensé que no era lógico, ya que tardarÃan mucho más en llegar. Empujado por mi inquieta curiosidad, cuando se me cruzo uno de estos aparentes “outsiders” le pregunté: “¿por qué no sigues el vial más directo, ya que está claro cual es tu destino?. El me miró, me sonrÃo, y me dijo con una confianza abrumadora, “el camino es aquello que andas mientras piensas en tú destino”, y continuó su andadura.
TodavÃa hoy mientras continúo haciendo el camino, busco el verdadero significado de aquella frase. Por cierto, ya no camino en lÃnea recta, el atajo era un sendero mucho más aburrido que el que he tomado actualmente, quizá aquella persona tan sonriente y segura de si misma se referÃa a eso.
Notas: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Los personajes no tienen nombre para que asà no de lugar a malentendidos. Y por último, es un microrrelato y no un autorrelato, asà que siéntete libre de identificarte con cualquier parte del mismo.
Discusion
Comments en “Microrrelato: Se sigue un camino para andar”