De momento, mientras estoy escribiendo estas líneas el post aún no tiene título, supongo que la divina inspiración despertará en breve y veré la luz. Últimamente estoy leyendo un libro de Richard Florida titulado las ciudades creativas, recomendable la verdad. No voy a dar mi opinión sobre el mismo entre otras cosas porque todavía no lo he terminado, pero alguna conclusión sacaré a su término, de todas formas para los impacientes aquí tenéis algún post relacionado de otro blog. Sin embargo un pasaje me interesó especialmente, trataba sobre la pirámide de Maslow y se titulaba “más allá de la pirámide de Maslow”, en donde intenta completar de un manera muy superficial la escala de Maslow con un nivel más, la necesidad de ayudar a los demás. Este nivel vendría inmediatamente después de la autorrealización. No creo que la pirámide de Maslow describa exactamente la anatomía de la motivación humana, si en cambio pone sobre el tapete sus puntos claves.
Los escalones de Maslow, en realidad no debemos entenderlos como estáticos, si no como flujos de motivación, y me explico. El nuevo escalón postulado, la motivación de ayudar a los demás, en mayor o menor medida proviene de una necesidad de autorrealización, y a su vez la autorrealización viene precedida del reconocimiento, por lo tanto no hay estados absolutos y fijos, si no distintas escalas e idas y venidas de la motivación entre ellas.
En el pasado escribí sobre la pirámide de Maslow y su posible uso como herramienta de recursos humanos, lo que escribo a continuación podría se un complemento de aquel artículo, lo comento para que antes de seguir leyendo os pongáis en antecedentes, de esta manera será un poco más comprensible el post; aunque reconozco que en ocasiones soy un poco denso (intentaré mejorar!!).
Del noyotuísmo al sinosvosismo (la inspiración del título ha llegado no sé si atinada o desatinadamente). Todos hemos conocido a alguien noyotuista, incluso todos tenemos algo de noyotuistas, y son el tipo de conductas que una empresa debe evitar. Describamos el perfil de noyotuista o la conducta noyotuista:
Por otro lado nos encontramos con el perfil del sinosvosita:
Por supuesto el primer sinosvosista debe ser el líder empresarial, y a estos deben seguirlos los managers para poder crear el caldo de cultivo perfecto en el que la parte noyotuísta que tenemos todos vaya dejando paso a una cultura de equipo. Cuanto más horizontal sea una empresa más facilidad para instaurar el sinosvosimo, y al revés la jerarquía empresarial es un combustible perfecto para el noyotuismo.
Discusion
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